Empezamos la Guerra contra el Tiempo...
Uno de nuestros propósitos de año nuevo es aumentar la productividad... tenía la sensación de que trabajamos mucho aún sin tener mucho trabajo... tenía la sensación de que el esfuerzo no es proporcional al resultado, te suena?
Antes de tomar medidas hay que evaluar. Así que en los primeros días laborales de este 2012 empecé a medir el tiempo invertido en cada tarea. Lo sé, deberíamos haberlo hecho mucho antes... pero más vale tarde...
Los primeros resultados me ponen los pelos de punta: trabajo una media de 5 horas productivas diarias... y el resto?
Lapsos de 30 minutos o más entre tarea y tarea... que si responder emails, que si buscar enlaces, que si una visita inesperada, que si actualizar los perfiles de la redes (entiéndase como trabajo, aunque la línea con el ocio personal es demasiado fina!)...
Yo mismo me defiendo alegando que entre 2 diseños diferentes para clientes totalmente distintos debo hacer un reset mental... esto de la creatividad no es tan mecánico... pero, y la productividad??
Se me ocurren varias soluciones: la primera sería subir mis tarifas (el coste hora está pensado para 8 hora de trabajo, no para 5), pero con la que está cayendo no me parece la mejor solución... Entonces? Sin duda, mejorar mi productividad.
Cómo? Hoy es el primer día del resto de nuestros días... así que desde hoy me autoimpongo una redistribución de mis tiempos de correo electrónico y redes sociales... Son necesarios, sin duda, pero hay que dosificar...
Seguiré cronometrando mi jornada de trabajo. Los resultados son crudos, lo sé, pero te lo recomiendo porque sin eso yo no me habría dado cuenta de mis problemas de productividad... seguiría orgulloso (o escandalizado) de las muchas horas que le dedico a mi trabajo (ayer me acosté a la 01h30 después de terminar tareas que no dí cerrado antes de las 20h30) y de lo mucho que trabajo... pero a veces trabajamos mucho sin tener mucho trabajo!
Dentro de un mes (o antes) volveré a analizar mis tiempos de trabajo y explicaré si ha mejorado.
