Un día entre rodaballos
Dentro de las últimas actividades de la empresa, hace unos días me tocó ir a una planta de cría de rodaballos para realizar un reportaje fotográfico. Tenía que reflejarlo aquí porque supongo que es una actividad que no repetiré en mi vida y sí resultó ser una tarea curiosa.Se trataba de reflejar en imágenes la evolución de algunas de estas piscinas de rodaballos a lo largo del día. Así que me vistieron adecuadamente y fui entrando en estos acuarios de 100m2 y con el agua casi hasta la cintura para hacer las tomas. Se trataba de subir a una escalera de dos metros que situábamos en el centro de la piscina para tomar imágenes casi cenitales del recinto.Y así hasta 16 veces... con sumo cuidado para no pisar los rodaballos y sobre todo para no resbalar, ya que, aunque para mí sólo sería un chapuzón, seguro que para la cámara Canon EOS 40D no sería una buena experiencia...Al final me acabé familiarizando con las instalaciones, ya que tuve que visitar 4 piscinas en 4 horarios diferentes. Mi jornada empezó a las 11h y terminó en torno a las 18h. Lo dicho: un día entre rodaballos...